VIVE COMO UN ÁRBOL QUE CAMINA por Kzwleh Elagabalus

«Sé tu propio asunto con la acción solamente. Púrgate a ti mismo de la creencia: ¡vive como un árbol que camina! No tomes ningún pensamiento del bien o del mal. Transfórmate en la causalidad auto-activa mediante la Unión de tu Yo y tu Self»

-Austin Osman Spare: El Centro de la Vida; Aforismo I

En 1890, James George Frazer, sociólogo y antropólogo inglés, publica «La Rama Dorada» (The Golden Bough), una investigación antropológica sobre los vínculos entre la magia y la Religión en distintas culturas de todos los continentes. Este libro fue muy bien recibido por el público de su época, y si bien el libro está marcado por una visión racionalista que es escéptica con respecto a la magia, por contener una descripción precisa acerca de como el pensamiento mágico se manifestó en diversas culturas, los círculos ocultistas también recibieron varias influencias por parte de este libro; incluso Austin Osman Spare recoge sus ideas en varias secciones de su obra.

Nos interesa para este escrito el capítulo de La Rama Dorada llamado ‘El Culto de los Árboles’.

En dicho capítulo, tras estudiar como se manifiesta el culto a los árboles en distintas culturas, Frazer resume: «En la mayoría, si no en la totalidad de todos estos casos, predomina la idea de estar el espíritu como incorporado al árbol: le anima y padecerá y morirá con él. Pero según otra opinión probablemente posterior, el árbol no es el cuerpo, sino la morada del espíritu arboreo, que puede entrar y salir a su acomodo» . Luego Frazer ahonda en el culto a los árboles y concluye que al espíritu arboreo le está atribuida la regencia por sobre las lluvias, la reproducción del ganado, la fertilidad de las cosechas, la procreación humana, es decir, todo aquello que es procreación. Por lo tanto, los espíritus arboreos eran los destinatarios de infinidad de ritos que buscaban garantizar la abundancia de la procreación, ya sea humana, animal o vegetal.

Luego Frazer detalla esta curiosidad: «Hay una serie de casos instructivos en los que el espíritu del árbol está representado simultaneamente bajo las formas vegetal y humana, colocadas una al lado de la otra, como si fuese un expreso propósito de explicarlas reciprocamente. (…) Por esta razón no puede haber ninguna duda de que el espíritu del árbol está representado en realidad por una forma humana»  . Más adelante, dentro del mismo capítulo, Frazer narra, en una gran cantidad de ejemplos, como en distintas culturas suele realizarse para el Equinoccio de primavera una suerte de procesión que es encabezada por una persona vestida de árbol: es decir, cubierta de hojas y ramas. Esta persona usualmente es llamada durante la ceremonia de idéntica manera que el árbol, sin que haya distinción entre uno y otro. El «hombre-arbol» (o «mujer-árbol» en otros casos) no representa al árbol, sino que es el árbol. Y por lo tanto su espíritu es el espíritu arbóreo, el garante de toda fertilidad y procreación.

Este «árbol que camina» generalmente recorre la aldea y recibe distintas ofrendas que se relacionan con las entidades de las cuales se espera fertilidad. La función de este «árbol que camina» es garantizar que la procreación se manifieste.

Es posible ver, en un cuadro de Spare, justamente llamado «El Culto a los Árboles» una representación pictórica de esta escena narrada por Frazer:

El Zos Kia Cultus, tal como fue definido por AOS, es por un lado el culto al cuerpo como totalidad, o Zos. Este cuerpo total incluye tanto los aspectos físicos del cuerpo como los mentales (es decir, la mente en sí misma). Y por otro lado es un culto al Kia, nombre que AOS elige arbitrariamente para definir al «Yo Atmosférico», aquello que es «ni una cosa-ni otra»; o como también decía AOS: » la absoluta libertad que al ser libre es suficientemente poderosa para ser realidad». Zos es el aspecto activo, aquello que también puede ser llamado la voluntad; Kia es el aspecto pasivo, la imaginación, donde todas las posibilidades residen.

Sin embargo Spare no es un pensador dualista, sino que podría definirse su sistema como un monismo extremo. Zos y Kia están unidos mediante la Nueva Sexualidad, que es llamada «nueva» porque permanece siempre idéntica a sí misma, sin jamás mutar; no se trata de la ley inmutable, sino de la absoluta ausencia de ley, el gran vacío. No es una sexualidad dualista, sino que es el monismo del gran vacío, de aquello que no es ni una cosa – ni otra.

La Nueva Sexualidad es el encuentro de Zos con Kia, encuentro que se manifiesta en la Postura de la Muerte; estado de suprema unión en el cual todas las dualidades son trascendidas. Trascendidas no por la unión de éstas, sino por su negación, por el vacío. No es entonces extraño que Spare haya retomado el relato de Frazer: si recordamos otras frases de Spare como: «No hay ni yo, ni tu, ni una tercera persona -perdiendo esta conciencia al unir al YO con el SELF, no habrá ningún límite para la conciencia en la sexualidad. El aislamiento en el éxtasis, la inducción final, es suficiente -¡Pero procrea tu solo!» , es entonces sencillo ver como Spare relacionó sus ideas con las existentes en los ritos de los «hombres-árbol» o «árboles que caminan» que narra Frazer.

Volvemos a recordar los tres ejemplos que muestra Frazer en los cuales se manifiesta el Culto a los Árboles:

a) como una suerte de animismo en el cual los árboles están habitados por un espíritu cuya función es producir la procreación.

b) como una reciprocidad en la cual un hombre colocado al lado de un árbol sirve para que cada uno explique al otro recíprocamente.

c) como ritos de fertilidad en los cuales un hombre «disfrazado de árbol» se transforma en un árbol y su espíritu pasa a ser el espíritu arbóreo, generador de la procreación. Y así camina por toda una aldea para diseminar la fertilidad.

Por supuesto, estos ejemplos nunca se dan de manera aislada, sino que en todo Culto a los Árboles necesariamente las tres formas estarán presentes en mayor o menor medida. Un árbol existe en una constante postura de la muerte, en contacto permanente con Kia; perfectamente podría ser un símbolo de la Nueva Sexualidad. Podemos entender al cuerpo del árbol (su tronco, sus ramas, sus hojas, etc) como a Zos, y el espíritu que lo habita es Kia: un espíritu que si bien «habita» el árbol, también lo excede, pues si no fuese así, poco sentido tendría tomar a este espíritu como productor de la procreación de cualquier cosa distinta del árbol en sí. No sería entonces osado decir que el espíritu arbóreo es en estos cultos a los árboles un «Yo Atmosférico» del árbol; que está y no está en el árbol.

Ahora resulta mucho más sencilla de entender aquellas ordenes que la efigie de Kia le dicta a Zos en el Centro de la Vida: «¡Vive como un árbol que camina!» y «¡Procrea tu solo!». Aquellos árboles caminantes poseídos por el espíritu arbóreo (el «Yo Atmosférico») que es generador de la procreación son una excelente alegoría para el Zos Kia Cultus, la satisfacción extática del éxtasis que se proyecta en todas las cosas como procreación.

AVE YAGE / AVE AYAHUASCA

CATARSIS

Por momentos la esfera declina
y engancha letanías
que más que distantes
son el espejo de un viejo animal
que emplumado baila sobre el límite de los vientos
y se acerca amenazante a llevarme a su guarida.

Veo que más que separarme
soy destino de su mente.
Acá
en los confines de las nubes
me develo emplumado
y veo resuelto el sacrificio.

Por: Naxas Narat

Pacto

1. Robar del aire las maldiciones que un esquizofrénico lanza a sus demonios
y transformarlas
Ordenando a esos burlones del abismo
que no lo devoren por rutilante
y en cambio se vuelvan una jauría de cautivos
velando por su causa.

2. Introducirse en el sueño de un trabajador que descansa de su esencia
y llevarlo a la senda que se abre desde la punta
hacia el paraje en contradicho.

3. Ser el personaje principal de aquel escritor sentado en la butaca
que ambiciosos está
tramando la historieta que cambiará la vida en el próximo segundo.

4. Ver la geometría en los ojos del saltimbanqui mientras realiza malabares con cuchillos
y coger ese corazón latiendo de delirio
y sustraerle un extracto libertario.

5. Raspar del almanaque los signos de este siglo
y no darle importancia a los días o a sus nombres.

Así quedará nuestro pacto
Y seguiremos atentos a murmullos que se escondan en las zonas del olvido.
Anotaremos el juramento en paredes y ventanas.
Rociaremos de alabanzas a nacientes entidades
y reviviremos los secretos que estén sobrepuestos a la carga.

Queda establecida la consigna
no volveremos a ver la ronda
con recelo en la mirada.

Por: Naxas Narat

Not To Touch The Earth

Ritual de la Muerte: Descenso y Resurrección


Ritual de la Muerte: Descenso y Resurrección
Por: Fra. Naxas Narat

Uno de los caminos de la guerrero, o mejor, uno de los caminos del chaman, es el de viajar al mundo de los muertos y así curar a alguien de la tribu o incluso a sí mismo. Para ello deberá morir y bajar al inframundo con el fin de vencer a aquellos espíritus que agobian a las almas. Tendrá que atravesar muchos obstáculos y no podrá perder su rumbo porque si lo hace, correrá el riesgo de no volver jamás. Una vez a curado, deberá resucitar volviendo al mundo de los vivos y a su cuerpo material.

El propósito de este ritual es el de sanar alguna dolencia física o espiritual de algún allegado o de sí mismo y consta de tres partes:


I
Muerte

Todos los participantes (chamanes) adoptarán una posición cómoda y visualizarán los momentos previos a su propia muerte. Verán de qué se están muriendo, sentirán el dolor, lloraran, se angustiarán, verán el sufrimiento de sus seres queridos y todos los detalles propios de alguien que esta moribundo.
El oficiante del ritual hará las veces de un ancestro mágico del chamán, que ya partió al mundo de los espíritus, y tocará los tambores produciendo un sonido que simule los latidos del corazón. Este oficiante se tomará su tiempo y cuando lo crea conveniente, pasará por cada uno de los participantes y rezará una plegaria en idioma nativo:
IANA ENEY OWEI que significa conexión con el universo. Tapará los ojos del participante sin tocarlo, y con su otra mano rociará un incienso como símbolo de protección y de bienvenida al mundo de los muertos.
Cuando el oficiante así lo crea conveniente, terminara esta parte levantando a cada uno de los participantes con el sonido de su tambor y los invitará a la siguiente parte del ritual.

II
Descenso y Viaje al Inframundo

El oficiante hará las veces de guía sacando a los participantes del templo y los llevará a las afueras (preferiblemente a una zona con vegetación espesa) y juntos emprenderán una larga caminata en completo silencio. Los participantes harán una filia india y cada uno deberá en lo posible pisar con sus pies, exactamente en el lugar en el que el de adelante lo hizo; mientras visualizan la sanación que cada uno se propuso realizar. El recorrido deberá ser fuerte con el propósito de generar un agotamiento y un desespero en los participantes y así poder simular un verdadero infierno. Los pasos y la mirada atenta de cada participante causarán un efecto de gnosis y es así como la curación podrá realizarse.

III
Resurrección
El oficiante terminará el recorrido en una zona que posea árboles o plantas frondosas e invitará a cada participante a que escoja una y mire entre las ramas o las hojas. A que se fije en las sombras y la luz, a que desenfoque la mirada y olvide las partes físicas de ese vegetal. Todo esto con el fin de que pasado un tiempo en completo trance, logre ver al espíritu de ese árbol o de esa planta; el cual será finalmente el encargado de hacerlo resucitar.

Herejía Urbana

Saber que las calles vacías me reciben
y que cualquier otro movimiento paralizan.
Que las traspaso enigmado en divagaciones rutilantes
Que los pares en rojo con su venia me saludan
en un ritmo que se mantiene con urbanas herejías.

Y avanzo
y me aproximo a la estación.
Cargado retuerzo los segundos
y hago que la ruta llegue en mi momento.
Me subo a la corriente
Entro en embrujo
Voy descifrando mensajes
que en armonía me irrigan
varias palmas yertas.
Descubro esa memoria
esas voces que el tiempo forja en largas hendiduras.

Arribo a mi destino y una masa se conglomera en la salida
Descubro su caudal
aquel cúmulo de inertes formas en tragedia.
Evoco la formula y me aproximo
La fila se deshace y camino el kilómetro restante.
Presto…
libre de andamiajes
con líneas de fuego a cada lado
abriendo la distancia y removiendo los estorbos que no permitan
la palabra que intercambio con el rey.

Por: Naxas Narat

El Tao de la Programación

Joseph Campbell: El Poder del Mito

 

La Deriva Mágica: Stephen Grasso

El término dérive, o “deriva” fue acuñado por primera vez por la Internacional Situacionista, refiriéndose a largas caminatas sin objetivo alrededor de sus pueblos y ciudades, reimaginando las torres residenciales, cenotafios y fuentes públicas como si se tratara de castillos de sabiduría, púas susurrantes y estanques de la eterna juventud.

El propósito de la deriva era ver belleza en el paisaje urbano y conquistar la tiranía de la planificación austera y opresiva, a través del poder transformador de la imaginación. A través de la técnica de la deriva, los situacionistas podían cambiar radicalmente su experiencia de la ciudad y convertir espacios grises urbanos decadentes en paisajes mágicos de maravilla y encanto sin límites. Aun así, quizá detuvieron demasiado pronto el ejercicio, en lugar de llevarlo a su conclusión lógica.
Una vez has pelado la cáscara de grisez urbana del mundo y descubierto un mundo mágico lleno de espíritus, la siguiente fase es ver lo que puedes hacer con ese mundo, cómo puedes hablar con estos espíritus y averiguar qué podrían hacer por tí.
La técnica de la deriva no sólo revela magia, sino que es un proceso de vínculo con ella. Tiene muchas aplicaciones distintas, y puede usarse en variedad de contextos. Puede usarse como un método de comuniacción directa con el “genus loci” o espíritu de un lugar en particular o de un área geográfica más ámplia, o como forma de diálogo con cualquier entidad con la que estés trabajando. Puede servir como un método de recoger potentes ingredientes y materiales para rituales, o para buscar respuestas a cuestiones adivinatorias. Las aplicaciones prácticas de la deriva son numerosas, y el mago imaginativo descubrirá sin duda muchas más. Puede llevarse a cabo practicamente en cualquier sitio y momento; así, es ideal para esas situaciones en las que no estás preparado y quieres improvisar alguna forma de magia poderosa.
Los mecanismos de la deriva son sencillos. Estás intentando caminar entre mundos y traer algo útil. Es en esencia un viaje chamánico que tiene lugar en tiempo real, como el opuesto al concepto de viaje interno (como los trances de percusión de tribus indígenas como los jíbaros). La deriva te fuerza fuera de tu cómodo templo con calefacción central y te pone en el mundo como muy pocas prácticas en lo oculto. Saca tu magia al mundo, en un sentido muy real y muy físico.
Una deriva puede empezar de muchas maneras, dependiendo de la situación y el intento. A veces las derivas pueden ser espontáneas. Si has internalizado la práctica lo suficiente, no es raro verte arrojado a una deriva chamánica virtualmente en cualquier momento. Salir a por un brik de leche, volver a casa desde el pub o ir de tiendas pueden transformarse a menudo en magia fuerte de un minuto al otro. La deriva espontánea puede afilar tu sensibilidad y adapatabilidad a un grado muy alto, pero para obtener los mejores resultados, tienes que ser capaz de recibir y filtrar “información” de forma efectiva. La deriva es una práctica oculta de alto riesgo en lo que respecta a tu salud mental, ya que favorece un nivel de apertura a la comunicación espiritual que puede dar miedo. Antes de que te des cuenta, eres ese
tipo loco que habla con cosas invisibles por la calle y busca en las papeleras secretos ocultos. Esto va bastante unido a esta forma de trabajar, así que para empezar, es bastante útil aprender un método de activarlo y desactivarlo.
Es importante recordar que lo que estás haciendo es intentando “caminar entre mundos”, con el énfasis en la palabra “entre”. Es relativamente fácil acabar en caída libre con esta práctica y convertirte rapidamente en un paranoico lunático, pero no es lo que se pretende. Es tu habilidad como hechicero lo que te permite navegar con seguridad las áreas más salvajes de la consciencia y traer algo útil de vuelta. Para conseguir asentar la práctica de la deriva, has de desarrollar suficiente capacidad a la hora de mediar entre tu existencia normal del día a día y la experiencia hiper-real chamánica.
Para empezar la deriva, es buena idea buscar un lugar adecuado; un punto físico de acceso que te permitirá entrar en la realidad chamánica y regresar cuando el trabajo esté acabado. El punto más inmediato y accesible hacia la realidad chamánica es, por supuesto, el cruce de caminos. Cualquier lugar habitado tendrá un cruce de caminos con uno u otro aspecto bastante cerca, y el cruce de caminos es el símbolo supremo de la intercesión entre los mundos. Sin embargo, cualquier trabajo relacionado con los cruces de caminos cae dentro del territorio de diversos Dioses, Diosas, Santos, Espíritus y Misterios asociados con ellos. Necesitas pedirles permiso antes de que puedas atravesar el umbral. Esto es más sencillo de conseguir si ya mantienes alguna relación con una o más de estas entidades. El modus operandi genérico sería hacerles ofrendas adecuadas y preguntar si abrirán la puerta para tí, permitiéndote atravesarla y conseguir el intento de tu deriva. Deberías buscar su bendición para tu viaje y pedirles que se aseguren de que vuelves sano y salvo.
Los misterios de los cruces de caminos son esenciales para operar con esto; es posible aun así empezar un viaje chamánico con un estilo más libre, utilizando un cruce físico como una puerta, un arco, un callejón estrecho o una ruta que simbólicamente sea similar, ya que estas estructuras aún caerían bajo el dominio del “cruce de caminos” a un nivel esotérico. Es decir, si la operación al completo se lleva a cabo bajo los auspicios específicos de una entidad propia de un cruce de caminos, tanto con su permiso como con su implicación, es bastante probable que obtengas resultados mucho mejores. Una vez se han llevado a cabo las ofrendas y se ha recibido permiso, puedes comenzar la deriva. Atraviesa el arco/puerta/etcétera de tu lugar de partida o sal de la encrucijada por algún camino distinto al que llegaste. Ahora estás entrando en la realidad chamánica.
En las primeras etapas de la deriva deberías empezar a conectar con tu entorno. Presta atención a lo que está sucediendo alrededor e intenta leer el lenguaje de la ciudad, o del lugar en el que estés. Busca graffitis extraños, titulares en periódicos viejos, palabras extrañas o frases que salten sobre tí desde lo que en otro caso serían orígenes inocuos, etcétera. Presta atención a los trozos de conversación que escuches, a las letras de las canciones que surjan de las radios de los coches, o a los anuncios de las estaciones de trenes. Estás buscando un signo o una señal que pueda ser interpretada en relación a tu intento, tu intención en el viaje. No intentes forzarlo o fabricar algo que coincida, relájate en la deriva y espera que algo surja por sí mismo. El proceso de la deriva es un diálogo en dos sentidos con los espíritus.
Quizá tengas que ser paciente, pero lo sabrás cuando estés sobre la pista correcta. El primer trozo de información que atraviese hasta tí bien responderá tu pregunta, bien te enviará a la siguiente etapa en tu viaje. A veces las derivas pueden resolverse muy rápido; por ejemplo, minutos después de dejar el punto de acceso, ves un trozo aleatorio de arte callejero que responde a tu pregunta en términis inequívocos. Si esto sucede, sólo tienes que volver al cruce de caminos, agradecer a los espíritus y pedirles que cierren la puerta para tí. A veces es así de simple. Sin embargo, a menudo la primera señal que recibirás te enviará a algún otro lugar, o sólo te contará parte de la historia, de forma que continúes y busques más pistas. Puedes llegar a cierto punto en el que tengas la sensación de estar siguiendo un hilo simbólico a través de la ciudad. Cada signo que recibes te lleva un poco más allá hacia tu destino y la realización de tu intento. A veces puede que pierdas el hilo por completo y te encuentres sin tener ni idea de adonde ir. Si esto sucede, relájate e intenta “conectar” de nuevo, retomando el hilo para seguir el rastro correcto.
Ocasionalmente los espíritus te arrojarán alguna pista un tanto retorcida; por ejemplo, puede que encuentres un fragmento de mapa que sugiera con fuerza que has de coger un autobús hasta el otro lado de la ciudad para acabar tu búsqueda. O podrías verte en un viaje elaborado y agotador a través de la ciudad, para acabar viendo que lo que buscabas se encontraba enfrente de la puerta de tu edificio. En una deriva, puede pasar cualquier cosa. Estás entrando en una zona de potencial aumentado, y debes estar preparado para cualquier resolución.
Uno de los mayores obstáculos para que una deriva tenga éxito es tu consciencia de tí mismo. El mensaje de la deriva podría dictarte claramente que debes hacer algo que parte de tí rechaza. Podría pedírsete que robaras algo que destaca de un lugar público, o que te comportes de una forma realmente inusual en un lugar extremadamente inapropiado. A menudo, todo lo que se puede hacer en circunstancias como esta es ir más allá de lo que tu condicionamiento social te limita y… tener fé en el nombre de la magia. Es sorprendente hasta que punto puedes hacer cosas en público sin que nadie reaccione, especialmente en las grandes ciudades.

La deriva puede resultar a veces un trabajo duro, y si no consigues superar esos momentos de “qué coño estoy haciendo”, no estarás metiéndote por completo en el proceso. Una técnica psicológica útil para librarte de tu propia vergüenza o consciencia de tí, es poner a un lado el intento de la deriva por un momento y considerarla sencillamente como un ejercicio abstracto en decondicionamiento.
Si te ves dudando sobre alguna acción inofensiva pero extremadamente peculiar, como coger un viejo zapato a plena luz del día y ponértelo en lugar de uno de los tuyos, o coger algun objeto extrañamente resonante del centro de un lugar lleno de gente, entonces has descubierto sin advertirlo algo muy interesante sobre tí. Has descubierto uno de los muros de tu personalidad, algo que pone límites en lo que consideras personalmente como un comportamiento aceptable en público. ¿Qué está haciendo ahí? ¿A qué propósito sirve? Mira de cerca a las respuestas emocionales que has generado y mira lo que puedes descubrir sobre tí mismo. El proceso de intentar moverte más allá de una de estas pequeñas barreras para adquirir un objeto de poder podría considerarse por derecho propio un poderoso acto chamánico.

Uno de los aspectos más difíciles y complejos de esta forma de trabajo consiste en saber encontrar el equilibrio adecuado entre dejarte llevar y tejer lo que sucede en tu camino hacia el objetivo final. Tan fácil es ser distraído por fenómenos tangenciales y olvidar por qué estabas haciendo la deriva, como estar tan centrado en tu intento que pases de largo con el material importante. Encontrar el equilibrio adecuado es algo que sólo viene de la práctica y la experiencia; no seas demasiado duro contigo mismo al principio. Ve allá donde te lleve la deriva, pero siempre mantén en mente las razones por las que te embarcaste en este viaje. Si sientes que te estás desviando demasiado del camino, no temas guiarte con suavidad de vuelta. Si atraviesa hasta tí algún material tangencial o extraño que parezca no tener relación con tu objetivo, puedes tomar nota para investigarlo otro día; puede que se necesite otra deriva para descubrir sus misterios.
Para contextualizar esto un poco, aquí planteo unos pocos ejemplos prácticos sobre situaciones en las que se puede usar la deriva. El método es ideal para trabajos adivinatorios, en particular si necesitas obtener una respuesta rápida a alguna cuestión importante pero no tienes acceso a parafernalia como cartas de tarot o piedras rúnicas. Puedes usar una breve deriva adivinatoria en un descanso para comer, o de vuelta a casa desde el trabajo, o en cualquier situación en la que necesites obtener información en poco tiempo a través de métodos no-ordinarios.
Requiere poco en cuanto a preparar y planear; visita el cruce de caminos, haz tus ofrendas, plantea la pregunta y ve a ver qué respuesta viene. Una práctica relacionada de obtención de información es la adivinación subterránea, que puede llevarse a cabo en cualquier ciudad que tenga metro. Empieza la deriva cerca de la entrada a la estación y visualiza literalmente tu descenso al metro como un viaje chamánico al mundo que reside bajo la superficie buscando conocimientos escondidos. Estás descendiendo a un paisaje extraterrestre con paredes de azulejos blancos, ásperas luces fluorescentes y gusanos de metal que se arrastran a través de la tierra portando humanos semiconscientes. Cabalga las líneas hasta que encuentres la respuesta que buscas. Habla con sus ciudadanos, lee sus paredes, escucha sus voces e intenta entender su lenguaje. Puede que quieras ofrecer tu pago a algún vagabundo subterráneo como pago por la información que recibas.
También puede usarse la deriva si necesitas llevar a cabo alguna hechicería espontánea y no tienes acceso a las herramientas o al templo que uses habitualmente. Empezarías la deriva de la forma habitual pidiendo ser guiado para obtener ingredientes para acumular en alguna bolsa de componentes u otro objeto fetiche, que en un aprieto podría construirse con papel o similar atado con una goma elástica, con una bolsa de supermercado… caminas por las calles hasta que encuentras una serie de elementos específicos para la bolsa, los cuales deberían tener alguna correlación con tu intento. Los ingredientes podrían ser cualquier cosa, desde plantas que te llamen la atención y crezcan entre las piedras del pavimento, a sígiles derivados de graffitis en las paredes, a cualquier cosa que sientas que es adecuada o se te manifieste de alguna forma extraña. Cuanto más a menudo trabajes con la deriva, se te dará mejor reconocer y adquirir lo que necesitas.
Después de un tiempo, puede que te veas a tí mismo incluso desarrollando algún “lenguaje” de ingredientes para utilizar en un trabajo de esta naturaleza. Como siempre, resiste la tentación de hacer alguna lista arbitraria de correspondencias estéticamente placenteras. Los ingredientes deberían serte revelados a través del proceso chamánico en vivo de la propia deriva. Si quieres está bien montarte un sistema simbólico una tarde con una taza de té y galletitas, pero es un atajo que hace que no estés implicándote por completo con lo que llamaríamos la realidad chamánica. Las correspondencias pueden inventarse después del hecho; deben serte reveladas directamente por los espíritus, durante la deriva y en el momento. Eso es lo que les da poder y significado. Si evitas toda esa parte y decides que, por ejemplo, las colillas representan la concha del alma humana, estás quitando toda la magia que pueda tener el proceso. La magia sucede en territorios salvajes e impredecibles fuera del ego individual, y no puedes acercarte de ninguna forma a esos lugares si no relajas el control y dejas que el material emerja por sí mismo. Una vez has hecho tu deriva por ingredientes y están en tu bolsa de componentes, puede que quieras buscar un lugar apropiado para cargarla. Si aún no estás familiarizado con la psicogeografía de un lugar, deja que la deriva te guíe al sitio adecuado. Puedes hacer ofrendas a los espíritus asociados a ese sitio en particular, o a los Dioses o Diosas con los que trabajes regularmente, y pedirles que den poder a la bolsa por tí. Esto podría requerir dejarla escondida en algún sitio en particular, y volver después de un determinado periodo de tiempo a recogerla. O podría significar caminar en el sentido opuesto a las agujas del reloj alrededor de una estatua o un edificio siete o nueve veces con la bolsa en tu mano. O cualquier otra cosa. Habla con los espíritus, escucha lo que tengan que decir, y no hagas tratos que no estés dispuesto a cumplir.
Si planeas trabajar regularmente con el método de la deriva, deberías acabar por familiarizarte de alguna manera con el paisaje oculto de la ciudad donde vives. Intenta aprender lo que puedas sobre la historia local, mira mapas viejos de la zona, invierte mucho tiempo derivando y aprende el paisaje, el entorno y sus ecosistemas por dentro y por fuera. Podría haber alguna vieja encrucijada, o piedras o viejos árboles, bellos ríos, hospitales escalofriantes, pozos de los deseos, castillos encantados o poderosos garitos nocturnos en tu ciudad. Pon atención con lo que sucede en estos lugares. Visítalos a menudo habla con los espíritus que los habitan y busca hacerte su aliado.
Acepta la responsabilidad sobre el lugar donde vives y operas. Juega el papel del hechicero local en tu zona. Hazte amigo de los poderes que haya e intenta tender relaciones de beneficio mutuo con ellos. Escucha lo que quieren de tí y mantén siempre tu parte del trato. Siempre hay sacrificio, y no se obtiene nada por nada. Si pruebas que estás dispuesto a implicarte en preocupaciones de tu ciudad, será más fácil que cooperen contigo. Descubre qué tratos están preparados los fantasmas y espíritus de tu ciudad para hacer contigo, y qué regalos podrían proporcionarte.
No hay libro de reglas ni guías paso a paso para este tipo de juego-trabajo, se trata todo de relaciones personales e interacción directa. Todo lo que puede darse son pistas y apuntes basados en la experiencia. Esta guía se ha escrito principalmente desde la perspectiva del hechicero urbano, pero sus principios pueden aplicarse facilmente a un entorno rural o a cualquiera que sea en el que el hechicero viva. Si vives fuera de la ciudad, puede que encuentres que la información emerge a través de fenómenos como el vuelo de pájaros, la disposición de unas ramitas en la tierra, la forma que toman las nubes, las figuras formadas por maderas flotando en la playa, y muchos otros factores ambientales,… prueba experimentar en distintas localizaciones, para ver qué sucede.
Tomado de Zona de Caos

PROYECTANDO LA SOMBRA: GAVIN SEMPLE

Traducción de «Zos-Kia : An Introductory Essay on the Art and Sorcery of Austin Osman Spare», Gavin Semple, Ed. Fulgur, 1995

Are you a man? Are you a demon? Are you a god?

 

«Todas las cosas estan sujetas a resurreccion, asi hablo el risueño Aaos, elevandose de entre los muertos. Entonces, volviendose hacia su sombra dijo, ¡Yo vengo! La palabra cambiante que destruye la religion, ¡un torbellino de viento que hara chanza en los templos!»
El Centro de la Vida

Spare andaba tanto por los caminos del misticismo como por los de la magia. Para un mistico que busca la reunion y disolucion con la Divinidad, los poderes magicos – los siddhis – son efectos no deseados de sus practicas; para un brujo, la observacion de los mecanismos magicos del trabajo pueden conducirle a especulaciones de una naturaleza puramente mistica. Los dos senderos son refracciones de un Camino, como la unica superficie de las dos caras de una banda de Moebius. Spare se aproximaba a la aspiracion mistica por la utilizacion de la Postura de la Muerte, descrita en El Libro del Placer (pag.18 ‘El Ritual y la Doctrina’) como un procedimiento para «llegar a ser un Ka» o situar la consciencia dentro del cuerpo de sueño. Sus resultados de estas practicas se evidencian por las ilustraciones del libro. La Postura de la Muerte envuelve una negacion total del pensamiento conceptual y de la conciencia perceptiva y la asuncion del Vacio, Kia, por sus practicantes; su meta es el extasis, la bendicion de la union con el Absoluto en el Auto-Amor:

«Por lo tanto permitid su practica diaria hasta que llegue al centro del deseo. El ha imitado el gran proposito. Como este, todas las emociones debieran encontrar equilibrio en el momento de emanacion hasta que llegan a ser una.»

Este es el metodo tipico del asceta que envuelve la renuncia de todos los deseos hasta que solo permanece el primordial Kia.

En reaccion a su intensa educacion eclesiastica, Spare se opuso a la religion contemporanea con su insistencia en la represion del instinto y el deseo. El realizo que cada deseo es una emanacion del Kia y cada uno de ellos es imperfecto porque esta condicionado por el tiempo y el lugar; el ser por consiguiente parece dividido contra el ser en nuestra concatenacion de personalidades, la danza circular de nuestra naturaleza misteriosa. Aun abrazando estos deseos encarnados en constante proyeccion y por tanto transcendiendolos o sobrepasandolos, puede ser realizada su unidad original en el Kia.

«No resistas al deseo por represion: sino transmuta el deseo por el cambio al objeto mayor» El Centro de la Vida pag.39

Aquí puede verse el vinculo vital entre el misticismo de Spare y su metodo distintivo de brujeria.

La consciencia del deseo es en si misma el obstaculo para su logro; Spare observa que:

«Cuando deseamos directamente, lo perdemos completamente; ‘somos’ lo que deseamos, por tanto nunca lo obtenemos. Desea Nada, y no habra cosa alguna que no puedas realizar.» El Libro del Placer pag.30

Una vez que un deseo ha surgido en la mente, atrae sobre si mismo alguna forma arbitraria a traves de la cual manifestarse y es por lo tanto proyectada en el mundo, fijandose sobre un objeto u otro bajo la forma de creencia. Los deseos cambian tan rapidamente como la moda y son igualmente esteriles como medios de conocimiento y poder; por tanto el trabajo del brujo trae consigo una iconoclasia de Creencia (sin respeto hacia la Creencia), aquel Deseo puede permanecer siempre libre e incondicionado – ya que esta es la naturaleza del Kia, la creencia primordial. En El Libro del Placer, Spare analiza esta ‘Psicologia de la Creencia’, con una gramatica frecuentemente obscura; sin embargo, el dio a su amigo Clifford Bax, en 1921, esta picara explicacion:

«Cualquier cosa que realmente quieras, puedes obtenerla. La necesidad se eleva primero en la mente consciente, pero tienes que hacer que el deseo sea subconsciente tambien. Y puedes hacer esto inventando un simbolo de la cosa que quieres – riqueza, una mujer, fama o una casita de campo, todo es lo mismo. El simbolo desciende dentro del subconsciente. Tienes que olvidar todo sobre el. De hecho, debes jugar al escondite contigo mismo. Y mientras estas deseando aquella cosa o persona particular, debes matar de hambre con decision todos tus deseos menores. Haciendolo, haces que todo el ser, consciente y subconsciente, fluya hacia tu objeto principal. Y lo obtendras.»

Sigmund Freud sostenia que el obstaculo al libre pasaje entre la mente consciente y la subconsciente era el ‘Super-ego’, su proposito atenuar los contenidos caoticos de la subconsciencia y presentarlos en formas o planteamientos que no amenazasen al ego – este fue el contexto sobre el cual aplico su analisis de sueños. Según esta formulacion, el ‘censor psiquico’, guardian del umbral, tiene una funcion esencialmente moral y no es mas que la propia superposicion etica del propio Freud sobre una inherente funcion de la mente. La concepcion de Spare de la naturaleza del umbral era opuesta a la citada:

«Los sueños son interpretados por paralelismo, no por la libre asociacion: no hay un censor del sueño, sino un pensamiento amoral por medio del simbolo, la ideografia y la metafora…»

Según la interpretacion de Spare, el umbral es simplemente un intersticio entre corrientes de consciencia de naturalezas complementarias pero divergentes; y el ingresar dentro de la subconsciencia requiere una transvaluacion del lenguaje del pensamiento en un lenguaje simbolico de deseo, activo a niveles elementales, como describe en El Centro de la Vida (pag.9):

«La consciencia del deseo es la negacion de la posesion: la dilacion de la realidad. Haz tu deseo subconsciente; lo natural es el impulso creativo hacia la voluntad.»

Aunque Spare estaba deseando hacer un uso eclectico de terminos como ‘inconsciencia’, ‘subconsciencia’, ‘ego’, etc. (el legado de la escuela psicoanalitica de Freud – a la cual criticaba mordazmente refiriendose a ella como «pato-psicologia»), estas nominalizaciones fueron desesperanzadoramente imposibles de tratar cuando se aplicaban a la practica magica. Ellas implican jerarquias de mentacion o zonas de la mente fisica y son superfluas en describir los mecanismos reales que operan. El principio fundamental que subyace al sistema de Spare – el cual establecio tan tempranamente como en 1904 – es el mutuo interjuego del Ser y de la Naditud que describia como Zos y Kia, la Mano y el Ojo; Yo y la Toda Otredad.

«Aquello que orbita es lo negativo a un opuesto experimentado: cuando y donde tu eres positivo, la Otredad se convierte en algo rotativo para ti.» La Logomaquia de Zos

Simplemente expresa que aquello que es inmediatamente presente en la consciencia como el ahora es el ‘Yo’ o Zos; todo lo demas es lo ‘Otro’ o Kia – el Gran Negativo, nuestra siempre presente Sombra. Aquello que no esta manifiesto puede considerarse que mora en la Sombra – y alli, bajo las alas del Buitre se incuban todos nuestros dioses, espiritus, familiares, daemones y atavismos; el vasto conclave de entidades transliminales que responden a la llamada del brujo:

«Oscurece tu habitacion, cierra la puerta, vacia tu mente. Aun asi tienes mucha compañía – el Numen y tu Genio con todos sus medios y tus huestes de elementales y fantasmas de tus amores muertos – ¡estan alli! Ellos no necesitan luz para ver, ni palabras para hablar, ningun motivo que establecer excepto a traves de tu propio y puro deseo formado.» La Logomaquia de Zos.

Spare se refirio a estas entidades como ‘los Moradores en los Portales de la Memoria Silenciosa’ – silenciosa porque ellos provienen de niveles preconceptuales – y como ‘Los Moradores del Umbral’, los seres nacientes pululan sobre nuestra periferia siempre detrás de nuestra atencion. Es a traves de la interaccion con estos deseos encarnados y su integracion dentro de nuestro continuo subjetivo como interactuamos directamente con el Ser a traves de la infinita permutacion de su expresion:

«La union del ‘Ser al Ego’ es comandada por la obediencia a nuestras ideas mas latentes. El Ser es lo real, el Ego lo que realizamos de el» La Logomaquia de Zos

Estas latencias o ‘Sexualidades’, como Spare las denomino, son los nodos de mediacion entre el Yo y la Toda-Otredad (Ego y Ser) por la cual la Otredad – Kia – manifiesta sus diversas modalidades como psique, soma y el medio ambiente. La concepcion de Spare de ‘Sexualidad’ tiene una definicion mas vasta que la simple copulacion – es el impetu no sexual de la sexualidad y de todo lo demas, un pleroma de absoluta posibilidad, pugnando siempre por realizarse. Las Letras del Alfabeto Sagrado expresan ciertos aspectos de este potencial y los inducen a nacer, por tanto tienen esencialmente connotaciones sexuales: «Cada letra en su aspecto grafico se relaciona con un principio Sexual y sus modificaciones como lo total.» (El Libro del Placer pag.56) – de aquí, ‘el Alfabeto del Deseo’. El Silencio es el lenguaje del dominio de lo otro que yace mas alla y entre los soliloquios del ego conceptual:

«¿Qué resuena en las profundidades y une Voluntad y Credo? Algun inarticulado jeroglifico o sigilo que se forja del naciente y periodico deseo desamarrando al ego» La Logomaquia de Zos

El metodo de sigilizacion como una transformacion del pensamiento lineal a un lenguaje de formas puras es preeminentemente adecuado para el practicante de brujeria. Un lenguaje sigilico capacita al brujo para pensar en simbolos, realmente «los simbolos sintientes obran nuestros pensamientos para nosotros…,» permitiendo a la consciencia penetrar dentro de regiones hasta ahora ocluidas; el sigilo se comporta como un «mensajero» en la transferencia de una parte a otra del umbral:

«Toda plegaria se disipa sin un intermediario o portador. Los dioses, el alma y la psique esencial parecen responder solo a traves de la mente mediante el rodeo y la sugestion heterodoxa: esta es la via secreta a traves de las multiples barreras.» La Logomaquia de Zos

Cualquier proceso es controlado por el elemento de mayor flexibilidad; este es un axioma primario de la brujeria. El poder del sigilo deriva de su habilidad en comunicarse entre todos los niveles; emocional, perceptivo, cognoscitivo, elemental, atavistico, sexual, onirico, estelar; como un ascensor que se detiene en todas las plantas. Los sigilos silenciosos del Alfabeto Sagrado apalabran la gramatica del Ser oculto, tejiendo en este una red que registra cada movimiento de lo Otro; y mediante el cual la Otredad puede ser arrastrada a traves del umbral e inducida a manifestarse según la Voluntad del brujo. Como artista, la relacion innata de Spare con la forma pura, la imagen y la metafora estetica – cultivada por los años de practica en su arte – le capacitan en el uso de sigilos para interactuar con la Otredad en formas que pueden parecer increibles para muchos. Aun asi, sus exhibiciones documentadas de hacer llover, materializacion de elementales a apariencia visible, etc. fueron algo mas que encantamientos brujeriles – ya que como demostracion del poder de la mente soñadora para influenciar la realidad, revelaron el potencial infinito de la corriente magica cuando se la permitia aflorar sin obstaculos a traves del receptaculo que es el brujo. Fue debido a este conocimiento que Spare pudo afirmar en El Libro del Placer; «La libertad de la necesidad de ley, la realizacion por el mismisimo deseo es la meta final»

Publicado originalmente por KIAosfera

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