Pequeño Hombre

«Vi a un hombre en la escalera,
un pequeño hombre que no estaba ahí.
De nuevo, hoy tampoco estaba ahí
¡Agh, ojalá se fuera! «

El misticismo en la mecánica cuántica: una controversia olvidada

«A principios del siglo XX, un grupo de físicos europeos revolucionó el mundo al desvelar el extraño funcionamiento de la materia a nivel microscópico. Fue entonces cuando ciertas mediciones revelaron que, de alguna manera, la conciencia humana podía influir en la composición de la realidad. Inmediatamente, se creó un debate entre los físicos materialistas -que negaban cualquier subjetivismo en la ciencia- y los físicos idealistas, que defendían que el ser humano podía ser a un tiempo actor y observador del mundo. Este apasionante debate decayó a mediados del siglo XX, dando paso a la consabida dicotomía “ciencia vs. religión». El historiador Juan Miguel Marín, de la Universidad de Harvard, propone sin embargo que los físicos actuales no olviden las interpretaciones iniciales de los físicos fundadores de la teoría cuántica, porque a través de ellas podría enriquecerse la perspectiva de la física moderna (…)»

Por Yaiza Martínez en Tendencias 21.

El Patriarca de Etiopía dice que ha visto el Arca de la Alianza

El Patriarca copto ortodoxo de Etiopía, Abuna Paulos, aseguró hoy en Roma que «ha visto» el Arca de la Alianza y que su estado de conservación es «bueno».

Paulos así lo manifestó durante la presentación de la construcción en la ciudad santa etíope de Axum del «Museo del Arca de la Alianza», una iniciativa de su patriarcado y la fundación Chrijecllu, que preside el príncipe Makonnen Haile Selassie, nieto del último emperador de Etiopía (el Negus Haile Selassie).

«El Arca de la Alianza lleva tres mil años en Etiopía y continúa allí, adonde llegó por un milagro y donde permanecerá por la gracia de Dios», afirmó Paulos en una rueda de prensa.

El patriarca copto señaló que no podía decir donde se encuentra el Arca, pero sí asegurar que la ha visto y que es como está descrita en la Biblia.

«No está hecha con la mano del hombre, es algo que Dios bendijo para que sea así. La he visto con un sentimiento de humildad, no con orgullo, sino con ese sentimiento que se tiene cuando se va a la Iglesia, con humildad y sin arrogancia», afirmó el líder religioso.

Paulos agregó que el Arca es un objeto de culto, un objeto sagrado y que él sólo podía decir que lo ha visto y puede dar testimonio de ello.

Respecto al Museo, Paulos contó que estará construido en unos dos años y albergará los tesoros de arte de la zona de Axum y que una vez terminado será el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Etíope el que decida si se coloca o no en el mismo la supuesta Arca de la Alianza.

Paulos subrayó que ha invitado al papa Benedicto XVI a visitar Etiopía y la ciudad santa de Axum.

Según los coptos ortodoxos etíopes, el Arca de la Alianza, que la Biblia indica como el lugar donde se guardaban las Tablas de la Ley con los Diez Mandamientos, se encuentra custodiada en la catedral de Tsion Maryam, de Axum.

El Arca, siempre según la tradición ortodoxa etíope, fue llevada a Axum por el Emperador Menelik I, el legendario vástago que nació del encuentro entre el rey Salomón y la reina de Saba.

Según la tradición, el Arca es custodiada por un sacerdote descendiente directo de los levitas, la tribu de Israel responsable de su cuidado desde que fue construida para acoger los Diez Mandamientos, que es el único que puede tocarlo.

Fuente: adn.es

Phil Hine: ¿Por qué Magia del Caos?

Como nuestro mundo evoluciona, también evoluciona la magia. La Magia del Caos comenzó a esbozarse a finales de los años 70, época en que surge, entre otras corrientes, el movimiento rock-punk, atemorizando el status quo. Vemos ahora la teoría del caos moviéndose en los obscuros sectores de la matemática hasta ser aceptada como una nueva ciencia. Fractales generados por ordenadores se convierten en blanco de la moda y mandalas, objetos de deseo para la nueva generación. El Caos está de moda. Sin embargo, no rechazamos la cultura moderna, nosotros la aprovechamos.

A través de la historia, la forma por la cual la magia es descrita y entendida también se transforma.Desde el inicio, con el proto-chamanismo, hasta el gran renacimiento mágico, a finales del siglo XX, la Magia del Caos establece y prepara su entrada para el próximo siglo.

Ha habido revoluciones en la ciencia, literatura y arte. La Magia del Caos es la primera revolución en el campo de la magia. Filosofías mágicas antiguas han sido enraizadas en conexión con el pasado, tanto ancestral como históricamente (romanticismo mágico). Aunque muchos de los pilares de la Magia del Caos estén basados en la «magia clásica», ésta se concentra en crear cambios en vez de continuidad, como una constante universal o única.

Nosotros vivimos en un mundo que cambia rápidamente, las aplicaciones del alta tecnología y la saturación de nuestro medio nos permiten mezclar estilos de infinitas maneras, donde elementos del pasado, presente y posiblemente del futuro marcan presencia en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, desde las ropas que vestimos hasta las creencias que adoptamos.

Mientras otros sistemas mágicos prometen estabilidad, un tiempo fijo, un universo ordenado y todo cerrado, la Magia del Caos se modifica con la fusión y la fluidez de la vida moderna. Entonces ¿Cómo se diferencia la Magia del Caos de otros sistemas en nuestro mundo contemporáneo? En primer lugar, la Magia del Caos es un paradigma en vez de un sistema en ella misma. Ella es una aproximación o una visión general, donde cada uno, individualmente, crea su propio psicocosmos mágico. En vez de seguir un camino pre-establecido, la Magia del Caos traza y sigue su propio camino, buscando lo que es mejor para ella. Los magos caóticos tienen, desde el principio, la opción de ser todo lo eclécticos que deseen, seleccionando condiciones y técnicas de cualquier sistema mágico que crean ser útil, sean del pasado, presente o futuro, de la literatura, arte, ciencia, seudo-ciencia, tecnología o fantasía.

El impacto revolucionario de la Magia del Caos es dar énfasis a la experiencia propia. Lo que interesa es la experiencia vivida en lugar de asimilar creencias, secretos o listas de correspondencias. No existen profesores. En el Caos no hay profesores, libros sagrados o tradiciones que dicten creencias y comportamientos. Los magos del Caos son libres para actuar primero, escojan su cuestiones y después sus respuestas. Este es el mago del Caos. En vez de gurú o profesor, él es responsable por el desarrollo, experiencia, creatividad y resultado de sus acciones.

La magia ha sido un camino o una forma de crear paradigmas, lo que Austin Spare llamó de caos normal.

Como la realidad se hizo más compleja, parece que las realidades internas se tornaron increíblemente abstractas y relativamente simples. El mundo de un Chamán tribal es el reflejo de su mundo diario, en contrapunto al mundo interior de visiones cabalistas del siglo XX.

La visión general de la Magia del Caos es que cualquier paradigma que hayamos creado es mejor que sea tomado como temporario, que sea una herramienta y no un conjunto de limitaciones que puede rápidamente hacerse un dogma estancado. Entonces, el mago caótico debe escoger y adaptar el complejo sistema cabalista como un parámetro temporal, exactamente como debería, pasado un tiempo, se vacía de sus creencias personales que han gobernado todos los aspectos de su comportamiento y actitud.

Nada es verdadero, todo es permitido, es uno de los pocos eslogans del Caos. No entendemos porqué algunos ocultistas reaccionan al Caos con una orde de militantes anarquistas.

Como ya estamos en el siglo 21, un número de conceptos que, hasta recientemente parecían estables y entendidos, han sido cuestionados.
Uno de los conceptos frecuentemente pronunciados sobre la Magia del Caos es la falta de base ética. La mayoría de las órdenes y sistemas ocultos postula claramente el la base de su ética, y eso no quiere decir que el practicante necesite cumplirla. El paradigma del Caos rechaza la necesidad de esta actitud y, en vez de eso, postula que la moralidad crezca personal e individualmente dentro de cada individuo y asi defina y aplique sus propios principios éticos, en contrapunto a su imposición. Habiendo dicho eso, la Magia del Caos se declara , en general, a favor de la vida y la libertad de expresión.

La magia tiende a ser tratada por separado o como un anexo de nuestra existencia del día a día. La Magia del Caos, por el contrario, sostiene que los trabajos mágicos funcionan mejor cuando son adaptados a la situaciones de nuestra vida. El ajuste del Caos es hacerse más flexible y adaptado al mundo en que vivimos, para abrir un vasto ángulo en vez de una única visión direccional del universo y abrir nuevas alternativas para encontrar la posición y perspectiva para actuar y obrar decisivamente. La magia se convierte en no solamente nuestras prácticas, pero en nuestra forma de vida. La magia se estanca cuando se la encierra en un conjunto de formulaciones y procedimientos. Mirar más allá de lo que conocemos como magia, es ir hacia ella.

Giant Leap (God * * Unity)

«… No Christ, no Buda, no priest, no Rabbi, no Guru can do it for you. You have to develop your own one on one relatioship with the divine… with the mistery..»
Tom robbins

Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos

El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una «reservación» para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Walt Whitman: Fragmento (Hojas de Hierba)

Ni yo ni nadie puede recorrer ese camino por ti.
Habrás de recorrerlo tú mismo.
No está lejos. Está al alcance.
Tal vez has andado sobre él desde tu nacimiento, sin saberlo.
Tal vez está en todas partes, en el agua y en la tierra.
Echa al hombro tus bártulos, querido hijo, que yo cargaré los míos y démonos prisa.

Si te cansas dame las dos cargas y apoya tus manos en mi cadera.
A su debido tiempo me pagarás el servicio, pues una vez que salgamos ya nunca nos tenderemos a descansar juntos.
Hoy, antes del amanecer, subí a una colina y contemplé el abigarrado cielo.
Y dije a mi espíritu: “cuando lleguemos a poseer aquellas órbitas y el placer y el conocimiento de cada cosa que hay en ellas ¿ crees que nos sentiremos llenos y satisfechos?”
Y mi espíritu dijo: “No. Habremos alcanzado y pasado esas alturas para continuar más allá.”
Tú también me haces preguntas y te escucho.
Respondo que no puedo responder; habrás de buscar por tu cuenta.
Siéntate un poco, querido hijo.
Aquí tienes bollos para comer y leche para beber.
Pero en cuanto te duermas y te repongas del cansancio envuelto en dulces ropas, te daré un beso de adiós y te abriré el portal para que salgas de aquí.
Hace ya bastante que sueñas despreciables sueños;
ahora te quito la venda de los ojos.
Tendrás que acostumbrarte al relumbrar de la luz y de cada momento de tu vida.
Hace ya tiempo que has vadeado tímidamente sobre una tabla,
cerca de la playa, el río.
Ahora quiero que seas un arrojado nadador;
que saltes al corazón del mar, resurjas, me hagas una señal,
grites y, riendo, golpees el agua con tus cabellos.

Dr. Quantum – Experimento de la doble rendija

Notas sobre el arte de escribir cuentos fantásticos (H.P. Lovecraft )

CthulhuArt

La razón por la cual escribo cuentos fantásticos es porque me producen una satisfacción personal y me acercan a la vaga, escurridiza, fragmentaria sensación de lo maravilloso, de lo bello y de las visiones que me llenan con ciertas perspectivas (escenas, arquitecturas, paisajes, atmósfera, etc.), ideas, ocurrencias e imágenes. Mi predilección por los relatos sobrenaturales se debe a que encajan perfectamente con mis inclinaciones personales; uno de mis anhelos más fuertes es el de lograr la suspensión o violación momentánea de las irritantes limitaciones del tiempo, del espacio y de las leyes naturales que nos rigen y frustran nuestros deseos de indagar en las infinitas regiones del cosmos, que por ahora se hallan más allá de nuestro alcance, más allá de nuestro punto de vista. Estos cuentos tratan de incrementar la sensación de miedo, ya que el miedo es nuestra más fuerte y profunda emoción y una de las que mejor se presta a desafiar los cánones de las leyes naturales. El terror y lo desconocido están siempre relacionados, tan íntimamente unidos que es difícil crear una imagen convincente de la destrucción de las leyes naturales, de la alienación cósmica y de las presencias exteriores sin hacer énfasis en el sentimiento de miedo y horror. La razón por la cual el factor tiempo juega un papel tan importante en muchos de mis cuentos es debida a que es un elemento que vive en mi cerebro y al que considero como la cosa más profunda, dramática y terrible del universo. El conflicto con el tiempo es el tema más poderoso y prolífico de toda expresión humana.
Mi forma personal de escribir un cuento es evidentemente una manera particular de expresarme; quizá un poco limitada, pero tan antigua y permanente como la literatura en sí misma. Siempre existirá un número determinado de personas que tenga gran curiosidad por el desconocido espacio exterior, y un deseo ardiente por escapar de la morada-prisión de lo conocido y lo real, para deambular por las regiones encantadas llenas de aventuras y posibilidades infinitas a las que sólo los sueños pueden acercarse: las profundidades de los bosques añosos, la maravilla de fantásticas torres y las llameantes y asombrosas puestas de sol. Entre esta clase de personas apasionadas por los cuentos fantásticos se encuentran los grandes maestros -Poe, Dunsany, Arthur Machen, M. R. James, Algernon Blackwood, Walter de la Mare; verdaderos clásicos- e insignificantes aficionados, como yo mismo.

Sólo hay una forma de escribir un relato tal y como yo lo hago. Cada uno de mis cuentos tiene una trama diferente. Una o dos veces he escrito un sueño literalmente, pero por lo general me inspiro en un paisaje, idea o imagen que deseo expresar, y busco en mi cerebro una vía adecuada de crear una cadena de acontecimientos dramáticos capaces de ser expresados en términos concretos. Intento crear una lista mental de las situaciones mejor adaptadas al paisaje, idea, o imagen, y luego comienzo a conjeturar con las situaciones lógicas que pueden ser motivadas por la forma, imagen o idea elegida.

Mi actual proceso de composición es tan variable como la elección del tema o el desarrollo de la historia; pero si la estructura de mis cuentos fuese analizada, es posible que pudiesen descubrirse ciertas reglas que a continuación enumero:

1) Preparar una sinopsis o escenario de acontecimientos en orden de su aparición; no en el de la narración. Describir con vigor los hechos como para hacer creíbles los incidentes que van a tener lugar. Los detalles, comentarios y descripciones son de gran importancia en este boceto inicial.

2) Preparar una segunda sinopsis o escenario de acontecimientos; esta vez en el orden de su narración, con descripciones detalladas y amplias, y con anotaciones a un posible cambio de perspectiva, o a un incremento del clímax. Cambiar la sinopsis inicial si fuera necesario, siempre y cuando se logre un mayor interés dramático. Interpolar o suprimir incidentes donde se requiera, sin ceñirse a la idea original aunque el resultado sea una historia completamente diferente a la que se pensó en un principio. Permitir adiciones y alteraciones siempre y cuando estén lo suficientemente relacionadas con la formulación de los acontecimientos.

3) Escribir la historia rápidamente y con fluidez, sin ser demasiado crítico, siguiendo el punto (2), es decir, de acuerdo al orden narrativo en la sinopsis. Cambiar los incidentes o el argumento siempre que el desarrollo del proceso tienda a tal cambio, sin dejarse influir por el boceto previo. Si el desarrollo de la historia revela nuevos efectos dramáticos, añadir todo lo que pueda ser positivo, repasando y reconciliando todas y cada una de las adiciones del nuevo plan. Insertar o suprimir todo aquello que sea necesario o aconsejable; probar con diferentes comienzos y diferentes finales, hasta encontrar el que más se adapte al argumento. Asegurarse de que ensamblan todas las partes de la historia desde el comienzo hasta el final del relato. Corregir toda posible superficialidad -palabras, párrafos, incluso episodios completos-, conservando el orden preestablecido.

4) Revisar por completo el texto, poniendo especial atención en el vocabulario, sintaxis, ritmo de la prosa, proporción de las partes, sutilezas del tono, gracia e interés de las composiciones (de escena a escena de una acción lenta a otra rápida, de un acontecimiento que tenga que ver con el tiempo, etc.), la efectividad del comienzo, del final, del clímax, el suspenso y el interés dramático, la captación de la atmósfera y otros elementos diversos.

5) Preparar una copia esmerada a máquina; sin vacilar por ello en acometer una revisión final allí donde sea necesario.

El primero de estos puntos es por lo general una mera idea mental, una puesta en escena de condiciones y acontecimientos que rondan en nuestra cabeza, jamás puestas sobre papel hasta que preparo una detallada sinopsis de estos acontecimientos en orden a su narración. De forma que a veces comienzo el bosquejo antes de saber cómo voy más tarde a desarrollarlo.

Considero cuatro tipos diferentes de cuentos sobrenaturales: uno expresa una aptitud o sentimiento, otro un concepto plástico, un tercer tipo comunica una situación general, condición, leyenda o concepto intelectual, y un cuarto muestra una imagen definitiva, o una situación específica de índole dramática. Por otra parte, las historias fantásticas pueden estar clasificadas en dos amplias categorías: aquellas en las que lo maravilloso o terrible está relacionado con algún tipo de condición o fenómeno, y aquéllas en las que esto concierne a la acción del personaje con un suceso o fenómeno grotesco.

Cada relato fantástico -hablando en particular de los cuentos de miedo- puede desarrollar cinco elementos críticos: a) lo que sirve de núcleo a un horror o anormalidad (condición, entidad, etc,); b) efectos o desarrollos típicos del horror, c) el modo de la manifestación de ese horror; d) la forma de reaccionar ante ese horror; e) los efectos específicos del horror en relación a lo condiciones dadas.

Al escribir un cuento sobrenatural, siempre pongo especial atención en la forma de crear una atmósfera idónea, aplicando el énfasis necesario en el momento adecuado. Nadie puede, excepto en las revistas populares, presentar un fenómeno imposible, improbable o inconcebible, como si fuera una narración de actos objetivos. Los cuentos sobre eventos extraordinarios tienen ciertas complejidades que deben ser superadas para lograr su credibilidad, y esto sólo puede conseguirse tratando el tema con cuidadoso realismo, excepto a la hora de abordar el hecho sobrenatural. Este elemento fantástico debe causar impresión y hay que poner gran cuidado en la construcción emocional; su aparición apenas debe sentirse, pero tiene que notarse. Si fuese la esencia primordial del cuento, eclipsaría todos los demás caracteres y acontecimientos, los cuales deben ser consistentes y naturales, excepto cuando se refieren al hecho extraordinario. Los acontecimientos espectrales deben ser narrados con la misma emoción con la que se narraría un suceso extraño en la vida real. Nunca debe darse por supuesto este suceso sobrenatural. Incluso cuando los personajes están acostumbrados a ello, hay que crear un ambiente de terror y angustia que se corresponda con el estado de ánimo del lector. Un descuidado estilo arruinaría cualquier intento de escribir fantasía seria.

La atmósfera y no la acción, es el gran desiderátum de la literatura fantástica. En realidad, todo relato fantástico debe ser una nítida pincelada de un cierto tipo de comportamiento humano. Si le damos cualquier otro tipo de prioridad, podría llegar a convertirse en una obra mediocre, pueril y poco convincente. El énfasis debe comunicarse con sutileza; indicaciones, sugerencias vagas que se asocien entre sí, creando una ilusión brumosa de la extraña realidad de lo irreal. Hay que evitar descripciones inútiles de sucesos increíbles que no sean significativos.

Éstas han sido las reglas o moldes que he seguido -consciente o inconscientemente- ya que siempre he considerado con bastante seriedad la creación fantástica. Que mis resultados puedan llegar a tener éxito es algo bastante discutible; pero de lo que sí estoy seguro es que, si hubiese ignorado las normas aquí arriba mencionadas, mis relatos habrían sido mucho peores de lo que son ahora.

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